Platos bonitos: ideas para una mesa con personalidad
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Platos bonitos: ideas para una mesa con personalidad. Seguro que te ha pasado: compras una vajilla preciosa y, aun así, la mesa se ve plana. En realidad, el secreto no está en un plato concreto, sino en cómo lo combinas.
Desde Oh’Gar, especialistas en menaje, lo vemos cada día en casas y restaurantes. Por eso, hemos reunido las ideas que mejor funcionan en ambos casos.
Empieza por una base de platos blancos
Los platos blancos son el lienzo de cualquier mesa. Combinan con todo, resaltan el color de la comida y se reponen sin problema. Por eso, al elegir una vajilla, conviene empezar por ellos.
Por ejemplo, unos platos planos de porcelana blanca de 27 cm sirven igual a diario que en una ocasión especial. Además, los platos de porcelana blanca están vitrificados: su superficie no es porosa, así que no absorben olores ni manchas. Aquí explicamos más ventajas de la vajilla blanca.
5 ideas para combinar platos bonitos
1. Blanco abajo, color arriba
Es la fórmula que nunca falla. Usa platos llanos blancos como base y pon encima un plato de postre o un plato hondo de color. Así, el color aparece en pequeñas dosis y no satura la mesa.
Para empezar, el borde azul verdoso de la colección Faro o el verde de Naia quedan muy bien sobre blanco.
2. Mezcla brillo y textura
Por ejemplo, la porcelana o la cerámica blanca lisa y brillante contrasta muy bien con la loza esmaltada, de aspecto más artesanal. Así, los platos de cerámica Vita Miel aportan calidez junto a una base blanca. Eso sí, mantén una misma gama de color.
3. Haz de los platos grandes el protagonista
Los platos grandes de presentación enmarcan cada servicio y van a vestir tu mesa sin cambiar toda la vajilla. Por ejemplo, un plato de presentación terracota de 33 cm da un aire mediterráneo. Sobre él, unos platos planos blancos quedan impecables.
4. Juega con las formas
Por un lado, un plato coupe, sin ala, resulta moderno y deja más superficie útil. En cambio, uno de ala ancha enmarca la comida como en un restaurante. Por eso, mezclar dos formas del mismo color da ritmo sin romper la armonía.
La línea Glacial con ribete negro, por ejemplo, es un tipo de plato que combina el ala ancha con un detalle gráfico muy sutil.
5. Aplica la regla de los tres
Una mesa con estilo no necesita diez elementos. En realidad, basta con tres protagonistas: plato base, plato de color y mantel. Además, los manteles individuales ayudan a ordenar el conjunto.
En hostelería: personalidad sin perder resistencia
En un restaurante, los platos pasan por el lavavajillas industrial varias veces al día, se apilan y se golpean. Por lo tanto, la base suele ser de platos blancos de materiales duraderos, como la porcelana reforzada con alúmina o el vidrio opal templado. Resisten mejor el desportillado y son económicos de reponer.
Un buen ejemplo es el plato Glacial Coupe de 30 cm, de porcelana reforzada y apilable. Si buscas aún más ahorro, el vidrio opal de Autonomy de Arcoroc aguanta un uso muy intensivo.
Ahora bien, eso no significa renunciar a los platos bonitos. La clave está en reservar el color para el plato estrella, de porcelana profesional de alta calidad, que destaca en sala.
Si estás equipando tu local, te será útil nuestra guía sobre las características de la vajilla para hostelería.
Combina tu mesa y decide tu estilo con Oh'Gar
En definitiva, una mesa con personalidad nace de combinar bien, no de llenar el armario. Primero, elige una base de platos blancos que te acompañe durante años. Después, deja que el color, la textura o un plato grande cuenten el resto.
Lo mejor es que no tienes que decidirlo todo de golpe. En Oh’Gar puedes comprar online o en tienda física los platos sueltos, en sets o en vajillas completas. Así, tu mesa crece contigo.
Tanto si es para casa como para tu restaurante, en nuestra amplia variedad y selección de platos de platos blancos, de color y de presentación encontrarás platos bonitos para cada estilo. Además, son de marcas como Bidasoa, Quid o Luminarc, pensadas para combinar entre sí.